En la emisión estelar de Telenoticias, el periodista Roberto Cavada sostuvo una conversación amplia y cercana con la cantante cristiana Martha Candela, quien ha ganado notoriedad en el país y en otras partes del continente por su estilo directo, su música y su discurso espiritual.
Candela —cuyo nombre real es Marta Garce Lorenzo— explicó que el apodo nació en la iglesia, como referencia al “fuego” y la energía con la que interpreta coros y alabanzas. Congregada desde 2007, relató que su acercamiento a la fe se produjo tras sentirse vacía y con una vida “desordenada”, marcada por las realidades del barrio donde creció, entre Simón Bolívar y Herrera.
Antes de dedicarse por completo a la música, su pasión fue la pintura. Contó que desde niña trabajó el óleo y el acrílico, y que en sus obras descubría mensajes que, según afirma, comprendía con el tiempo. Durante la pandemia, relató una experiencia espiritual vinculada a una de sus pinturas, que la llevó a reflexionar sobre la protección de la niñez y la necesidad de alertar sobre la pedofilia.
Con el paso de los años, dijo, su vocación artística fue transformándose en un llamado a “buscar almas” a través de la música. Sus inicios fueron sencillos: una cubeta a modo de instrumento y coros improvisados en el barrio. Hoy mantiene un estilo basado en el merengue y el mambo, convencida de que la música evoluciona con las generaciones y debe hablar en el lenguaje cultural propio del país.
Durante la entrevista, defendió el merengue como expresión identitaria dominicana y afirmó que su propuesta busca conectar con jóvenes y adultos por igual. “El que no le gusta el merengue no es dominicano”, afirmó, al insistir en que la música evoluciona con las generaciones, pero sin perder su esencia. También señaló que ha enfrentado críticas dentro y fuera del ámbito religioso, pero sostiene que continuará llevando su mensaje donde considere que Dios la envía.
En el plano familiar, compartió que es madre de tres hijos y abuela de cuatro nietos. Sus hijos le enviaron mensajes de apoyo por su nominación a los Premios Soberano, reconocimiento que asegura recibió de manera orgánica, sin buscarlo. Para ella, más allá del resultado, la nominación representa una plataforma para difundir la palabra que predica.
Candela también habló de su madre, de 99 años, a quien define como ejemplo de bondad y servicio. Destacó que la solidaridad y la generosidad aprendidas en su hogar han sido parte esencial de su formación.
Al referirse a la situación del país, expresó que la política necesita orientación y consejo basado en principios, aunque descartó cualquier aspiración a ocupar cargos públicos. Se define como mensajera y afirma que acudiría a cualquier escenario —religioso, secular o institucional— si entiende que su misión es llevar un mensaje espiritual.
Entre sus planes inmediatos figura la grabación de nuevos temas y la posibilidad de colaboraciones con artistas de distintos géneros. Sostiene que su música, con un tono alegre y rítmico, busca “iluminar” y acercar a más personas a la fe.
La conversación cerró en un tono distendido, reafirmando su convicción de que la alegría forma parte esencial de su propuesta artística y espiritual.
Fuente: RCNoticias

