El presidente de la Unión Demócrata Cristiana -UDC-, Luis Acosta Moreta, Luis “El Gallo”, consideró hoy que el sector comercial debe ser comedido en sus planteamientos y sobre todo evitar aumentos desproporcionados en los comestibles.
Destacó que los comerciantes mayoristas y detallistas juegan un papel central en la venta de los comestibles, por lo que la serenidad debe estar presente en cada una de sus ejecutorias.
En vez de amenazar con aumentos desproporcionados en los precios, tenían la obligación de buscar la concertación y llevar la esperanza al pueblo dominicano, que siente como van siendo aumentados los precios de todos los comestibles.
Afirmó que el presidente Luis Abinader los convocó en el Palacio Nacional para conversar sobre la situación económica del país, y en forma conjunta encontrar paliativos a los reajustes de precios que han disparado la canasta alimenticia nacional.
Apuntó que fue una mala salida la de dirigentes de organizaciones de comerciantes que se reunieron con el presidente Abinader, y en el mismo Palacio Nacional amenazaran con reajustar los precios de los comestibles, si son aumentados nuevamente los combustibles.
Lamentó que en vez de buscar la concertación y plantear soluciones y alternativas en beneficio de la comunidad, se fueran por la línea de los enfrentamientos innecesarios, llevándole un mensaje negativo a la población.
Les recordó a esos comerciantes que para la tranquilidad nacional hay que erradicar la usura y el agiotismo, y de esa forma lograr que el pan diario llegue a cada hogar dominicano.
Dijo que el tema comida es un asunto muy delicado y señaló que hasta en la historia la falta del pan provocó protestas y pobladas, como fue el caso de la revolución francesa y la toma de La Bastilla, donde se almacenaban las reservas alimenticias.
En la toma de La Bastilla primó el conseguir el pan diario, porque más que una guarnición militar, era el símbolo del granero para surtir a las altas capas sociales, mientras el pueblo se moría de hambre, lo cual levantó los enfrentamientos con las masas populares.
En el país debe primar la concertación y el diálogo y los sectores que tienen en sus manos surtir los alimentos que necesita la población deben ser mesurados en sus declaraciones, dejando abiertas las puertas al consenso y la discusión civilizada.

