12 de junio de 2026
Sol del Este RD
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OPINIONES

Cuba no está desamparada: Tiene tres poderosos protectores dentro de la isla

Por: Luís Ruiz Pou

El presidente Donald Trump ha amenazado con tomar el control de Cuba, afirmando que su administración podría hacerse cargo de la isla «casi de inmediato». En sus declaraciones, ha sugerido el envío de portaaviones —como el USS Abraham Lincoln— cerca de la costa cubana para forzar una rendición. El mandatario indicó que esta acción militar podría ocurrir tras la resolución de las tensiones en Irán, utilizando el despliegue de su fuerza naval como principal mecanismo de presión contra el gobierno cubano.

La Habana no se hizo esperar. El  presidente Miguel Díaz-Canel, rechazó categóricamente las intenciones de Washington y ordenó preparativos ante la posibilidad de una intervención militar. Washington, por su parte, busca desplegar aviones, barcos y drones para intimidar a la isla. Sin embargo, en este tablero geopolítico, tanto China como Rusia han dejado claro que si EUA, ataca a Cuba, responderán con toda su fuerza militar.

 

El factor China y Rusia

La amenaza directa de Washington contra las posiciones de Pekín y Moscú en Cuba, ha desatado una tensión gigantesca en el Caribe. El secretario de Estado de EUA., Marco Rubio, confirmó que ambas potencias operan activamente dentro del territorio cubano. Aunque la administración de Trump busca neutralizar la presencia del personal que ambas naciones mantienen en La Habana, el problema para EUA., es enorme: las tropas aliadas no serán retiradas y Cuba no va a ceder su soberanía.

Esta nueva crisis, impulsada por las ambiciones de la Casa Blanca, podría desatar una tormenta que termine golpeando al propio Estados Unidos. Lejos de amedrentarse, China podría fortalecer sus posiciones y convertir a la isla en un escudo armado, desplegando misiles, drones y tropas de combate. Pekín no va a retroceder. De acuerdo con el presidente chino, Xi Jinping, Washington cometió el error de creer que el Caribe sería su «patio trasero» para siempre; ahora, tiene al frente a rivales dispuestos a competir y defender sus intereses.

 

Advertencias de Pekín y el peligro de un conflicto global

China ha reafirmado de manera contundente su apoyo a Cuba tras las recientes amenazas militares y la expansión de las sanciones económicas impuestas por Estados Unidos. El Ministerio de Relaciones Exteriores de China instó a Washington a cesar el bloqueo y las medidas coercitivas unilaterales, advirtiendo que estas acciones comprometen gravemente la paz y la estabilidad regional, y que Pekín no tolerará una intervención en los asuntos internos de la isla.

El riesgo estratégico: La administración estadounidense parece subestimar que una escalada directa en Cuba no sería un conflicto bilateral, sino una crisis regional y potencialmente global.

En este escenario, Estados Unidos se enfrentaría de forma directa o indirecta a potencias nucleares como China y Rusia, además de Irán, naciones que han consolidado alianzas estratégicas e inversiones en la isla caribeña. La península de Florida se encuentra a escasa distancia de Cuba; cualquier proyectil de corto o mediano alcance podría ocasionar grandes destrucciones en territorio estadounidense. Asimismo, en un escenario de guerra total, EE. UU. pondría en riesgo su continuidad en la Base Naval de Guantánamo, cuyo tratado de arrendamiento es rechazado y considerado ilegal por el gobierno cubano desde hace décadas.

Trump parece subestimar que una escalada directa con China y Rusia por su presencia en Cuba no sería un conflicto bilateral, sino regional y potencialmente global. Ante este panorama, cabe hacerse una pregunta histórica fundamental: ¿Por qué Estados Unidos nunca intentó invadir militarmente a Cuba otra vez después del fracaso en Bahía de Cochinos en 1961?

La respuesta a esa pregunta explica con precisión el peligro actual. Tras el desastre de aquella invasión, la Unión Soviética instaló misiles nucleares en la isla, desatando la Crisis de los Misiles de 1962. Para resolverla sin iniciar una guerra mundial, el presidente John F. Kennedy firmó un acuerdo formal y secreto con Moscú en el que Estados Unidos se comprometió explícitamente a no invadir a Cuba a cambio del retiro de los misiles soviéticos. Romper esa histórica línea roja hoy en día tendría consecuencias catastróficas.

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