Por: Redacción Sol del Este
Santo Domingo Este, R.D. — Una ola sin precedentes de intervenciones estatales sacude los cimientos del comercio asiático en la República Dominicana. En los últimos meses, un despliegue coordinado entre la Dirección General de Impuestos Internos (DGII), la Dirección General de Aduanas (DGA), el Ministerio de Trabajo, Pro Consumidor y el Ministerio de Vivienda, Hábitat y Edificaciones (MIVED) ha dejado un saldo de decenas de grandes plazas y almacenes chinos clausurados, además de multas multimillonarias.
Aunque el discurso oficial justifica las clausuras en base al cumplimiento de la ley y la erradicación del fraude fiscal, en las calles de las principales arterias comerciales del Gran Santo Domingo y Santiago late una interrogante incómoda: ¿Se trata de un rescate genuino de la legalidad o de una ofensiva selectiva impulsada por la presión del empresariado tradicional local?
La Radiografía de las Sanciones: El Peso de los Números
Las cifras oficiales presentadas por las autoridades no son menores y retratan un esquema de supuestas irregularidades que va desde la evasión de impuestos hasta el desacato de los códigos laborales y de construcción:
- El Frente Fiscal (DGII y DGA): La DGII ha determinado ajustes fiscales que superan los RD$1,500 millones tras realizar auditorías a unos 80 contribuyentes de este sector. Las inconsistencias detectadas revelan transacciones bancarias que multiplican por mucho el ITBIS declarado y la omisión de activos inmobiliarios. Por su parte, Aduanas estableció diferencias impositivas por RD$66.4 millones de enero a agosto de 2026, sumándose a un histórico de inconsistencias en declaraciones de importación que supera los RD$4,500 millones entre 2020 y 2025.
- El Frente Laboral (Ministerio de Trabajo): En una de sus intervenciones más recientes, la institución inspeccionó 101 establecimientos de capital asiático, ordenando la paralización inmediata de 24 de ellos . Los inspectores comprobaron violaciones sistemáticas a la proporción legal de empleados dominicanos (regla 80/20), despidos estratégicos antes de cumplir los tres meses para evitar prestaciones, impago de horas extras y la ausencia de un día de descanso semanal.
- Permisos, Salud y Seguridad (Pro Consumidor y MIVED): Pro Consumidor ha dispuesto el cierre temporal de locales emblemáticos en el Gran Santo Domingo (como Home Plus, AMG Mall y Plaza Neza) por la venta de productos sin registro sanitario. En paralelo, operativos del MIVED y el Ceccom han desmantelado naves industriales y fábricas clandestinas en zonas como San Antonio de Guerra, alegando la falta de permisos de uso de suelo y el almacenamiento ilegal de hidrocarburos.
La Presión Local: El Desplazamiento del Comercio Tradicional
Para entender la velocidad de estas intervenciones, es necesario mirar hacia las asociaciones empresariales dominicanas. Gremios tradicionales como la Confederación Nacional de Comerciantes (Conaco) y la Unión Nacional de Empresarios (UNE) han admitido abiertamente su exigencia al Gobierno para que ejecute una fiscalización rigurosa y dirigida.
Según denuncias de estos sectores, arterias comerciales históricas como las avenidas Duarte, Mella y José Martí en la capital, o las calles Del Sol y 30 de Marzo en Santiago, han sufrido una metamorfosis radical. El empresariado local asegura que cerca del 90% de las tiendas tradicionales dominicanas han desaparecido en estas zonas debido a la imposibilidad de competir con los agresivos precios de las plazas asiáticas, tildando la situación de «competencia desleal».
La Contraparte: Economías de Escala y la Voz de la Defensa
Sin embargo, el debate cuenta con matices que defensores del sector y legisladores llaman a evaluar con prudencia para evitar la generalización o la xenofobia comercial. Voces en el Congreso Nacional han señalado que la competitividad de los comercios chinos no se fundamenta únicamente en la informalidad, sino en un modelo legítimo de economías de escala .
Los comerciantes asiáticos operan bajo un sistema de compras colectivas masivas directamente desde los centros de fabricación en origen (China). Al adquirir contenedores completos de mercancía de manera conjunta, logran márgenes de costo de producción y logística marítima que ningún pequeño o mediano comerciante dominicano puede replicar de forma individual. Reducir el éxito de su modelo exclusivamente al fraude, argumentan, es ignorar las dinámicas del comercio global.

El Dilema de la Selectividad: ¿La Misma Vara para Todos?
El punto más crítico de esta investigación periodística recae sobre la equidad en la aplicación de las normativas de la administración pública. Si bien las faltas atribuidas a los comercios chinos están tipificadas en las leyes dominicanas, analistas y ciudadanos cuestionan el rigor diferenciado de los operativos.
Factores como la falta de extintores, deficiencias de ventilación, la ausencia de facturación electrónica o el empleo informal de mano de obra extranjera son fallas crónicas y generalizadas en miles de comercios de capital netamente dominicano. Los tarantines, almacenes y redes informales locales que operan en los mismos perímetros urbanos rara vez enfrentan clausuras definitivas o multas de la magnitud de las aplicadas en los últimos meses a los comercios chinos.

Las autoridades defienden sus acciones argumentando que el crecimiento exponencial del comercio asiático desbordó la capacidad regulatoria del Estado, haciendo urgentes estos operativos de contingencia. Sin embargo, la línea que separa la regularización legítima del proteccionismo selectivo sigue siendo delgada.
El desafío para las instituciones del Estado dominicano será demostrar que el rigor de la ley se mantendrá firme y con la misma vara para todos los sectores económicos, garantizando la transparencia fiscal y laboral sin convertir la nacionalidad del capital en el criterio principal para ordenar un cierre.

